10 conceptos erróneos respecto a los agujeros negros

agujeros-negros-y-su-estructura

Los agujeros negros no son negros, por supuesto, sino que debido a que son tan densos que su gravedad impide escapar a la luz, parecen oscuros cuando en realidad no es así. Y tampoco son agujeros, ya puestos: Son cuerpos celestes de la misma forma que lo son un planeta o un meteorito.

Su estructura y propiedades tienden a desafiar todo lo que dábamos por sentado sobre el funcionamiento y la estructura del universo en que vivimos. Y debido a que actúan en contradicción con nuestro sentido común y la experiencia del día a día en la Tierra, tendemos a albergar ideas erróneas respecto a su comportamiento:

1.- Los agujeros negros lo succionan todo a su alrededor

Si bien los agujeros negros tienden a atraerlo todo en su entorno, no se comportan de forma diferente a como lo haría una estrella grande: Atraen a los cuerpos celestes hacia ellos, pero si estos giran a su alrededor como lo hace la Tierra, pueden permanecer en su órbita muchos miles de millones de años.

2.- Einstein no descubrió los agujeros negros

A pesar de que las teorías de Einstein predicen la formación de los agujeros negros, fue Karl Schwarzschild quien, usando las ecuaciones de la Teoría de la Relatividad General, demostró específicamente que estos cuerpos existían y la forma en que funcionaban.

3.- Los agujeros negros te destrozarían al tragarte

Tal vez sea cierto (nadie ha regresado para contarlo), pero al menos en las etapas iniciales, un cuerpo que es succionado por un agujero negro se alarga por efecto de la gravedad. Tanto, que se convierte en algo parecido a un espagueti pues si el sujeto cayera de pie hacia el interior de un agujero negro, habría mayor atracción sobre los pies que en la cabeza. De hecho, el término para esto en inglés es spaghettification (algo así como espaguetificación).

4.- Una vez atrapado en un agujero negro, es imposible salir

Esto entra dentro del terreno de la especulación pero hay teorías (reconocidas por científicos del más alto prestigio) que mencionan la existencia de otros universos. Los agujeros negros podrían establecer puentes de comunicación entre distintos universos o ser la “semilla” de otros nuevos, como se piensa que sucedió en el momento del Big-Bang

5.- Los agujeros negros son circulares

Puede que sea cierto, aunque en realidad nadie lo sabe. Dado que los agujeros negros pueden curvar el espacio en torno a ellos, resultaría difícil (por no decir imposible) saber qué forma tienen. Para entenderlo a mí me sirve mucho esta analogía: Imaginemos que el agujero negro es una hoja de papel. La pliego y la aplasto entre mis manos hasta convertirla en una pelota. ¿Qué forma tiene ese objeto? Bueno, parece esférico, pero en realidad es rectangular. O es esférico y antes parecía rectangular, imposible saberlo.

6.- La única función de los agujeros negros es succionar materia y energía

En realidad, y a pesar de que esto es en parte cierto, también lo es que mientras la materia no haya sido engullida por el agujero negro, se acelera tanto que su temperatura sube a miles de millones de grados Celsius y desprende calor, luz y radiación de forma aún más eficiente que una estrella, pues mientras que esta transforma el 7% de la materia en energía, un agujero negro tiene una eficiencia del 10% (50% más que un sol).

7.- Nuestra galaxia está condenada a la destrucción pues tiene un agujero negro super-masivo en su centro

No hay nada especial con respecto a nuestra galaxia. Ni siquiera la presencia de un agujero negro. Prácticamente todas las galaxias poseen uno (excepto las más jóvenes), y esto viene sucediendo desde el principio del universo. Además, estamos relativamente lejos, a 30,000 años luz de distancia. Si en este preciso momento el agujero negro comenzara a atraernos a la velocidad de la luz, pasarían 30,000 años antes de que nos diéramos cuenta de algo.

8.- Un agujero negro nos tragaría en una fracción de segundo

Eso depende de si estamos en una trayectoria exactamente perpendicular al horizonte de eventos, pues si no es así oribitaríamos alrededor del agujero negro durante millones de años. Y también depende de quién mida el tiempo. Si somos unos observadores externos, el objeto desparecería casi al instante. Si somos el objeto, viajaríamos tan cerca de la velocidad de la luz que nuestro reloj iría cada vez más lento, hasta que entre un clic y otro podrían pasar décadas, o siglos.

9.- Nada puede escapar a un agujero negro

Aunque es lógico pensar que un agujero negro sólo puede hacerse más grande, fue el famoso Stephen Hawking quien predijo y demostró en 1974 que los agujeros negros emiten radiación, y que si no se alimentan regularmente, los agujeros negros terminan perdiendo su masa entera y desapareciendo. A esta radiación se le llama radiación de Hawking con toda justicia.

10.- Sólo las estrellas más grandes pueden dar origen a agujeros negros

Eso es absolutamente cierto, en el mundo natural. Teóricamente, cualquier objeto puede transformarse en un agujero negro si se le comprime lo suficiente, aunque los mecanismos para lograrlo de forma artificial se desconocen. Hipotéticamente, se ha postulado (aunque esto es objeto de acalorados debates) que algo tan potente como el LHC, el supercolisionador de hadrones, puede crear al menos de forma transitoria microagujeros negros. Si es posible o no, y cuán peligroso puede llegar a ser esto, es algo que vale la pena investigar con el objetivo de que no pase jamás.

Fuente, fuente, fuente, fuente, fuente, fuente

No hay comentarios.:

Publicar un comentario