Duelo moderno

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Si los duelos han de decidirse por lo rápido que se escribe en un gadget, presiento que habré muerto en poco tiempo. Me las arreglo bastante bien con un teclado común y corriente, pero donde comienzo a tener problemas es con las modernas pantallas táctiles, especialmente con los teléfonos. Me miro las manos y no me parece que tenga los dedos gruesos y, además, basta ver las manazas de algunos adolescentes, que con dedos como salchichas se las arreglan bastante bien y le sacan humo a la pantalla.

No todo el mundo tiene un smartphone. Aún hay mucha gente que cuando saca del bolsillo un teléfono no está hablando de una supercomputadora capaz de calcular la trayectoria de un cohete espacial, sino de algo para enviar algún ocasional mensaje de texto y, por supuesto, hacer llamadas.

Escribir en esos artefactos resulta fácil pero laborioso. Y así fue hasta que salieron las famosas Palm con teléfono integrado, de las cuales tuve uno de los primeros modelos. Tenían un teclado QWERTY completo y era un lujo escribir en ellas. Luego vinieron los BlackBerry (aún poseo y uso uno, un Q10) y, finalmente, los teléfonos con pantalla táctil que, como dice la conocida frase: Llegaron para quedarse.

Lo que no me explico es que habiendo tanta gente con problemas para escribir en esos teclados, sigan proliferando y reproduciéndose como Gremlins en alberca.

1 comentario:

  1. Jajaja, buena la comparación de los Gremlins.
    Creo que proliferan porque casi nadie admite que tiene problemas para escribir en ellos.
    Yo creo que muchos escribimos con velocidad gracias al teclado predictivo.

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