Las aventuras de Gale, el pato viajero

patoviajero-7

Hace cinco años, un pato de goma fue robado del jardín de los Troiano en Hampton donde Alice, la hija de la pareja, solía dejarlo los días de lluvia.

Poco después, la familia comenzó a recibir postales y fotos del pato en diferentes lugares del mundo. Incluso se creó una página de Facebook donde “Gale Ducky” era seguido por muchos fans, incluidos los Troiano.

En Puerto Vallarta, México:

patoviajero-3

Visitó cerca de 20 países y acumuló gran cantidad de souvenirs a lo largo del tiempo.

En Orlando, Florida:

patoviajero-2

No dejaba de ser un secuestro, pero incluso los Troiano se alegraban de que la víctima del plagio estuviera, al menos, conociendo mundo.

En Quebec, Canadá:

patoviajero-6

En Montreux, Suiza:

patoviajero-5

Una de las pistas sobre la identidad del robapatos fue la foto que alguien le tomó a Gale Ducky con los pilotos de un avión comercial. Dado que este tipo de actividad está prohibida, tal vez fuera uno de los empleados de la línea aérea, o el piloto mismo… nunca se sabrá.

¿Ustedes qué opinan? Yo me inclino por el de la izquierda, que tiene cara de bromista. Además, tiene el smatphone listo para ver si la foto se ha subido correctamente… aunque el de la derecha tiene esa mirada algo siniestra y no me cuesta trabajo imaginármelo susurrándole canciones de cuna al pato por las noches.

patoviajero-1

Sin embargo, la mañana del miércoles 10 de agosto, Jennifer Troiano abrió su cuenta de Facebook y se halló con una misteriosa foto de Gale Ducky sobre una maleta. De pronto, la mujer comprendió: ¡Se trataba de su propio patio! Bajó las escaleras y ahí estaba Ducky, con una maleta llena de regalos que atestiguaban sus aventuras alrededor del mundo

patoviajero-4

Las autoridades examinaron al pato y no encontraron señales de abuso ni daño físico o mental. Estaba un poco borracho, pero se justificó diciendo que la fiesta de despedida se prolongó hasta la madrugada. No ha querido dar más detalles sobre sus experiencias en los últimos cinco años ni sobre los nombres de los plagiarios, por lo que el síndrome de Estocolmo no se descarta del todo.

Los Troiano dicen que esperan que la identidad del secuestrador siga siendo un misterio. Tal vez en el futuro otro juguete tenga la misma suerte que Gale Ducky y divierta a sus dueños tanto como les sucedió a los Troiano, que ahora tienen una anécdota increíble que compartir.

Fuente: AP

2 comentarios:

  1. Que buenas aventuras pordía contar ese pato, algunas veces lo cotidiano de la realidad hace desear convertirse en un ser de gomay viajar por el mundo sin más que disfrutar la vida

    ResponderEliminar
  2. July:

    Cierto, muy cierto. Hay un término para eso (aunque no se aplica precisamente a los juguetes de hule, je, je). Se llama "realización vicariante" y es cuando, efectiva o imaginariamente, nos realizamos a través de los logros de otros. Es, imagino, lo que sienten los padres cuando sus hijos realizan sus sueños, o tal vez podríamos ponernos bajo la piel del pato de goma y viajar con él y experimentar todo aquello que vivió. Debieron haberle puesto una webcam al patito para que pudiésemos ver a través de sus ojos.

    Gracias y saludos!

    Andrés

    ResponderEliminar