miércoles, 24 de agosto de 2016

¿Rana o juguete apachurrable?

ranaadorable

Esta ranita del desierto (Breviceps macrops) debería tener un cartel que dijera: ¡No apachurrar!, aunque parece que alguien lo estuviera haciendo.

Cuando está disgustada, deja escapar un sonido que más bien parece el de un patito de hule al apretarlo.

A propósito, esta ranita debe ser macho, ya que solo ellos croan (las hembras lo dicen todo con la mirada). Vive en Namibia y Sudáfrica, y fue el fotógrafo Dean Boshoff quien consiguó filmar su temible grito de guerra.

Video (0:29)

Fabricando animales con globos a toda velocidad

fabricando figuras de animales con globos a toda velocidad

La única vez que intenté crear una figura con globos me salió algo así como una anguila epiléptica.

Una historia muy diferente es la de Todd Neufeld, de Twisted Balloon Company, quien crea para nosotros en video una figura bastante complicada de un perro que se parece un poco al de Garfield, con ojos, orejas y hasta una lengua roja que lo hace verse bastante simpático.

El carrito de supermercado más veloz del mundo

el carrito de compras mas veloz del mundo

En realidad no es mas que un carrito común y corriente, pero propulsado a 117 kilómetros por hora y cargado de alimentos.

La gente de Dynamic Test Center, en Suiza, parece tener cierto espíritu libre y aventurero (cuando no travieso) y ha decidido por alguna razón que hacer chocar este carrito contra un muro sólido es una buena idea.

5 fotos curiosas

Mal nombre para una silla de ruedas:

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La dieta vegetariana acabó con el oso cavernario

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No fue exactamente la dieta a base de vegatales la que acabó con el oso cavernario (Ursus spelaeus), sino la falta de estos.

Si el gran oso de las cavernas hubiera sido carnívoro (u omnívoro), tal vez estaría aún aquí. Sin embargo, se habría merendado a nuestros antepasados y esto sería malo para algunos de nosotros pues no existiríamos.

El reality show de piedra, papel o tijeras

piedrapapelotijeras

¡Aquí hubo trampa! Miren que darle a uno de los concursantes sólo una hoja de papel para defenderse. ¿Qué iba a hacer? ¿Fabricar avioncitos y tratar de atinarles a un ojo o escribir ofensas y esperar que se pusieran a llorar?

Los de la piedra y las tijeras tendrán con qué hacerse daño, pero aún así la cosa acabará demasiado rápido. Ni tiempo habrá de acabarse la palomitas.

Si a juegos crueles nos vamos, propongo el de saltar la comba, ¡pero con una cuerda incrustada de hojas de afeitar!